[Gualeguaychú] · Los científicos de la UNLP ratificaron el impacto negativo del barrio náutico Amarras del Gualeguaychú.


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¿Qué tipo de desarrollo queremos para nuestras comunidades? Este fue el interrogante que se instaló en un recinto colmado de vecinos pero con algunas ausencias significativas. Allí, los científicos que coordinaron el estudio multidisciplinario que asegura que la construcción del barrio Amarras impactará de manera negativa, explicaron cada punto del informe elevado a Secretaría de Ambiente de la Provincia.

Por Reporte2820. Fuente: acá.

El encuentro tuvo lugar en el salón del Honorable Concejo Deliberante en la noche de este miércoles.

Allí, los científicos que coordinaron el equipo de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) que investigó la actuación de la empresa Altos de Unzué S.A. en la construcción del barrio privado Amarras del Gualeguaychú y su eventual impacto socio-ambiental, señalaron con amplia claridad, los diferentes puntos del informe presentado ante la Secretaria de Ambiente de la Provincia. Tanto Pablo Romanazzi -ingeniero y máster en hidrología – como Patricio Narodowski -economista, máster en desarrollo económico y doctor en geografía del desarrollo-, remarcaron la importancia del “conocimiento empírico” de quienes “defienden el río”, revalorizando así las formas de leer las diversas situaciones con sus respectivos indicadores y destacaron las consecuencias negativas que acarreará el emprendimiento para Pueblo General Belgrano y Gualeguaychú.

“Quiero destacar que pudimos llevar adelante este estudio gracias a la participación de muchos de los que hoy están acá presentes, ya que nos brindaron una cantidad enorme de información que contribuyó al análisis del proceso. Gualeguaychú es una ciudad que se conoce mucho a sí misma y por lo tanto esto constituye una importante ventaja al momento de abordar el objeto de estudio de este documento”, remarcó Romanazzi.

Esta reivindicación a la comunidades ribereñas fue un eje implícito en la charla, donde los expositores se explayaron con recursos multimedia y un lenguaje accesible, explicando cada concepto vertido en el informe de más de 150 páginas presentado en el marco del recurso de apelación jerárquico impulsado por la Municipalidad de Gualegauychú. Fueron contundentes en relación a los aspectos biológicos y geográficos con los que impactará el barrio náutico privado. Específicamente Romanazzi aportó claridad contando sobre las implicancias de la modelación de un río, poniendo en relieve aquello que su compañero de equipo logró complementar sumándole la interpretación del estudio hidráulico presentado en el marco del expediente que cursa la solicitud de autorización de Amarras.

La nueva modelación matemática que realizó la UNLP se hizo sobre al base de un estudio socio-demográfico que Amarras no hizo y que la UNLP realizó tomando elementos del estudio de la experiencia de quienes hace tiempo trabajan, estudian y comprenden el río Gualeguaychú; por otra parte analizaron también la flora y fauna del ecosistema, como aporte al estudio multidisciplinario. Así constituyeron un enfoque que la empresa Altos de Unzué S.A. no tuvo en cuenta al momento de realizar las presentaciones ya que no pidió testimonios a los lugareños sobre el comportamiento del río; y manejándose, en este sentido, solo con el ingreso de variables a un sistema informático. Claramente, el método de investigación escogido evidencia el debate que subyace sobre la continuidad de la obra de Amarras: La Licencia Social y la construcción de más emprendimientos de estas características en la zona.

Los cuestionamientos centrales del estudio

La lectura del documento, el cual fue detallado por los científicos en sus exposiciones, arroja algunos elementos que vale la pena recordar:

“1) Contener el corto plazo y el largo plazo, diferenciándolos. En general lo hacen sólo para el corto y es más, dividen los proyectos en etapas. No sólo se deja de lado el efecto dominó del Proyecto en el largo plazo, sino que ni siquiera se considera el impacto de la etapa sucesiva, ya planeada. Se utilizan conceptos como área puntual o local, muy poco claros”.
“2) Lograr explicitar el criterio de evaluación del impacto, y que el mismo sea lo más objetivo posible, incluso en línea con los criterios de la experiencia mundial y la bibliografía, algo que rara vez se verifica”.
“3) Abordar los factores ambientales como servicios ecológicos, con todo el bagaje teórico y experimental que existe a nivel mundial. En cambio, lo que se observa es que los factores ambientales impactables se analizan por separado y no como servicios ecológicos. Mucho menos se analizan sus interacciones”.
“4) Evaluar potenciales impactos ambientales propiamente dichos y además los efectos que los impactos ambientales y otros impactos tienen sobre los aspectos socio-económicos en función del modelo de desarrollo del territorio. En general se asume que el Proyecto interviene sobre un medio económico pero esto no sirve para sustentar una evaluación compleja, ya que estos aspectos son analizados parcialmente, en forma aislada; y ni siquiera hay línea de base con su respectivo enfoque”.
Con respecto al impacto en la economía local, se indicó que éste “se limita muchas veces a la etapa constructiva porque es cuando se demanda más personal. No se plantean alternativas ni constructivas ni socio-económicas; mucho menos se lo analiza en el marco del modelo de desarrollo del contexto”.
Otro punto que UNLP describe como crítico es que es necesario “establecer una fuerte relación entre líneas de base ambiental, socio-económica y espacial y la valoración del impacto, de modo explícito; en la mayoría de los casos esto no sucede y el capítulo respectivo (Nota de la Redacción: el de Amarras) queda como un antecedente general, estático”.
“En lo que hace a la mitigación, de nuevo, aparecen generalidades, pero lejos se está de proponer estrategias realistas para mitigar los daños que se incluyen -en general minimizados- en el estudio de impacto, sobre todo en relación a los cambios morfológicos y relativos al valle de inundación”.
Con respecto al bioma, “se sugiere en la mayoría de los casos un plan de forestación o de recuperación de la flora (de la fauna se habla menos porque es más difícil). Incluso proponiendo reimplantar especies, sin aclarar que en algunos casos eso es imposible y o son muchos los años que se tarda en lograr alguna reimplantación estable”.
Incluso la UNLP les advierte a las autoridades públicas que deben “exigir el cumplimiento del plan de manejo para mitigar lo que se pueda de lo ya degradado, aunque el proyecto constructivo no se lleve a cabo”.
Con los planes de monitoreo pasa lo mismo; “se suelen acumular objetivos, planes de trabajo que en realidad deberían formar parte de todo estudio previo. Además, los monitoreos son responsabilidad del Estado, no de los privados”.
“Ninguno de estos documentos contempla el hecho de que la empresa tiene potestad sobre el predio en la etapa constructiva; luego, es difícil transferir la responsabilidad sobre todo si cambia el administrador del proyecto y mucho más comprometer a los futuros usuarios del mismo. Las mismas observaciones le caben al Plan de Contingencias”, señaló la UNLP.
Y también advierte que estos señalamientos son centrales “porque son mecanismos para reducir la valoración del impacto. Pueden encontrarse frases tipo ´tal acción tiene efecto moderadamente alto porque en el Masterplan se prevé tal acción mitigadora´ y el Masterplan tiene todos los problemas” observados a lo largo de las 150 páginas.
La UNLP advierte también que Amarras suele señalar de manera genérica “que los efectos negativos serán mitigados, para lo cual se tiene un capítulo específico (Plan de Manejo) cuyas limitaciones ya hemos analizado. Y sin trabajar los datos, se suele concluir que se trata de un emprendimiento viable”.

Cabe destacar que la UNLP sostiene en materia geomorfológica y vinculado a los procesos de erosión-sedimentación, que “el principal impacto es la modificación en la cota del terreno, de máxima peligrosidad”, como lo demuestra en el Capítulo 2 y punto 5.2. Señalan que el proyecto “lo minimiza de algún modo. Se recuerda el proceso erosivo ya presente y la calidad erosiva de las costas. Además en ambos casos, son efectos desde el inicio, duraderos y con una imposibilidad absoluta de recuperación”. Sobre el impacto en flora y fauna, la UNLP evaluó que Amarras “tiene un impacto negativo máximo en este aspecto”.

En el mencionado informe, la UNLP no solo describió cada uno de los impactos negativos del proyecto que impulsa la empresa Altos de Unzué S.A. sino que también propuso una serie de acciones para minimizar las consecuencias de la intervención ya realizada:
“1) Debe conservarse la cota natural y edificarse sobre pilares con abundante luz entre los mismos.
2) No modificarse la línea natural de la costa, ni producir lagunas internas.
3) Ejecutar un plan de recuperación de largo plazo del bioma perdido en todo el predio, más allá de los espacios que ya figuran en El Proyecto (Amarras).
4) Contar con todas las infraestructuras de servicios, inclusive las correspondientes al tránsito a fin de no profundizar las congestiones mencionadas, antes de reanudar las obras.
“En cuanto a la calidad del agua y la posibilidad de contaminación, se considera que los cambios geomorfológicos obligan a hacer una evaluación pesimista. Además hay un fuerte impacto negativo en la etapa de operación debido al uso no regulado de embarcaciones”.

Por otra parte indican: “En relación al desarrollo local, se ha incluido en la valoración el costo económico y social que genera el impacto en los factores ambientales enumerados antes”. Y, “en función de la necesidad de conservar el perfil turístico ya elegido, concluimos que el impacto negativo del proyecto es alto”.

“Cada capítulo del informe tiene algo muy importante que tiene que ver con que para nuestro enfoque y para la manera de trabajar en nuestras facultades, está establecido aquello que tiene que tener un estudio hidrológico realizado correctamente; esto significa que si bien no tiene todos los elementos de un estudio de impacto ambiental, está planteado en base a una serie de recomendaciones metodológicas para hacerlo en función de estándares internacionales”, aclaró Romanazzi durante su intervención, a la vez que opinó: “No creo que pueda aprobarse un emprendimiento con esta antología. Es bastante simple, una vez realizada la pertinente investigación, arribar a esta conclusión.

Sobre las ausencias y el intercambio final

Fueron pocas las preguntas que surgieron del público presente a raíz de la claridad con la que fue explicado el contenido del informe elaborado por el equipo científico de la UNLP. Antes de iniciarse el breve intercambio, se retiró del recinto el senador departamental Nicolás Mattiauda -Cambiemos-, y luego Francisco Fiorotto -secretario General de Gobierno de Pueblo General Belgrano-. La mesa que encabezó la charla estuvo presidida por del viceintendente de Gualeguaychú y titular del HCD, Jorge Maradey y contó con la presencia de los presidentes de bloque del Frente para la Victoria, Cambiemos y UNA. Si bien la iniciativa surgió del Legislativo local, contando con la unanimidad de los tres bloques de concejales, mientras que el intendente Martín Piaggio no asistió por encontrarse en Capital Federal en actividades vinculadas a la difusión del Carnaval. Tampoco asistió al encuentro el titular del Ejecutivo de Pueblo General Belgrano, Mauricio Davico.

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